lunes, 15 de noviembre de 2010

Rotura del ligamento cruzado anterior

Es una ruptura o estiramiento excesivos del ligamento cruzado anterior (LCA) en la rodilla. La ruptura puede ser parcial o completa.

Consideraciones

La rodilla es similar a una articulación en bisagra, localizada donde la punta del fémur (hueso del muslo) se une con la parte superior de la espinilla (tibia). Cuatro ligamentos principales conectan estos dos huesos:
  • Ligamento colateral medial (LCM), que corre a lo largo de la parte (lado) interior de la rodilla y evita que ésta se doble hacia adentro.
  • Ligamento colateral lateral (LCL), que corre a lo largo de la parte (lado) exterior de la rodilla y evita que ésta se doble hacia afuera.
  • Ligamento cruzado anterior (LCA), que está en la parte media de la rodilla. Impide que la tibia se deslice hacia afuera frente al fémur y brinda estabilidad rotacional a la rodilla.
  • Ligamento cruzado posterior (LCP), que trabaja junto con el LCA e impide que la tibia se deslice hacia atrás por debajo del fémur.
El LCA y el LCP se cruzan dentro de la rodilla formando una "X"; es por esto que se los denomina ligamentos "cruzados" (similar a una cruz).
Las lesiones del LCA frecuentemente ocurren con otras lesiones. El ejemplo clásico es cuando el LCA se desgarra al mismo tiempo que el LCM y que el menisco medial (uno de los cartílagos amortiguadores de la rodilla). Este tipo de lesión es más frecuente en los futbolistas y en los esquiadores.
Las mujeres tienen más probabilidades de sufrir una ruptura del LCA que los hombres, pero la causa de esta situación aún no se entiende completamente, aunque puede deberse a diferencias en la anatomía y funcionamiento muscular.
Los adultos generalmente se rompen su LCA en la parte media del ligamento o el ligamento se separa del fémur. Estas lesiones no sanan por sí solas. Los niños son más susceptibles a que se separe su LCA con un pedazo de hueso todavía adherido. Estas lesiones pueden sanar por sí solas o pueden requerir una operación para reparar el hueso.
Cuando el médico sospecha de una ruptura del LCA, una resonancia magnética puede ayudar a confirmar el diagnóstico. Este examen también puede ayudar a evaluar otras lesiones de la rodilla, tales como lesiones en otros ligamentos o cartílagos.
Algunas personas son capaces de vivir y de desempeñarse normalmente con una ruptura del LCA; sin embargo, la mayoría se queja de que su rodilla es inestable y puede "fallar" con la actividad física. Las rupturas del LCA que no se reparan también pueden llevar a una artritis precoz en la rodilla afectada.

Causas

Las rupturas del LCA pueden deberse a lesiones por algún o ningún contacto. Un golpe en un lado de la rodilla, como puede ocurrir en una entrada en el fútbol, puede ocasionar una ruptura del LCA.
Hacer una parada rápida, en combinación con un cambio de dirección al estar corriendo, girando, aterrizando de un salto o extendiendo demasiado la articulación de la rodilla (llamada rodilla hiperextendida) puede causar lesión al LCA.
Los deportes que más ocasionan ésta lesión son los deportes en los que existen contacto entre deportisitas y cambios de dirección.

Síntomas

Síntomas tempranos:
  • Un sonido "crujiente" al momento
  • Inflamación de rodilla
  • Dolor, especialmente cuando se trata de poner peso sobre la pierna lesionada
Aquellas personas que tienen sólo una lesión leve pueden notar que la rodilla se siente inestable o parece "aflojarse" cuando se utiliza.

Primeros auxilios

Una lesión de LCA se debe tratar con:
  • Elevación de la articulación (por encima del nivel del corazón)
  • Hielo
  • Analgésicos tales como los antinflamatorios no esteroides (como el ibuprofeno)
No vuelva a jugar hasta que le hayan realizado una evaluación y tratamiento.
Algunas personas pueden necesitar muletas para caminar hasta que la inflamación y el dolor hayan mejorado. Para las lesiones leves, el médico puede sugerir fisioterapia para ayudar a recuperar la movilidad de las articulaciones y la fuerza de las piernas.
El médico puede recomendar una cirugía para reconstruir el LCA. El ligamento viejo no se puede reparar, así que es necesario crear uno nuevo.

No se debe

  • En caso de una lesión seria en la rodilla, no intente mover la articulación. Utilice una férula para mantener la rodilla derecha hasta que un profesional médico especializado la haya evaluado.
  • No vuelva a jugar hasta que le hayan realizado una evaluación y tratamiento.

Prevención

Utilice las técnicas apropiadas al practicar un deporte o hacer ejercicio. Algunos programas deportivos universitarios para mujeres han reducido estas lesiones a través de un plan de entrenamiento que enseña a las atletas la forma de minimizar la tensión que ejercen sobre el LCA.
Muchas personas creen que al utilizar una rodillera se está más seguro, pero no es así, todo lo contrario. Es una sensación de falsa seguridad.


Dedicado a un amigo que se acaba de producir una rotura total de LCA......Ánimo y mucha fuerza!!!!

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